El Arbol del Conocimiento
Desde hace miles de años se lo conoce como "El árbol de la vida", pero la verdad que la traducción fue defectuosa y originalmente era "El árbol para la vida" que quiere decir "El árbol del conocimiento" (no mezclar con el asunto de Adán y Eva que era otra cuestión y también mal traducido)
Todos sabemos que un árbol debe tener raíces para afirmarse bien, un robusto tronco para sostener las ramas y estas a las hojas, su figura es lo de menos, lo que importa es que crezca fuerte, derecho, sano y sin problemas para hacer frente al calor, a la lluvia, al frío, a las tormentas y a los vendavales.
En esta figura concibieron el conocimiento los antiguos sabios y cuando en la literatura hermética se habla del árbol se está hablando de lo mas preciado del hombre, llegar al conocimiento pleno de las cosas.
Nuestro árbol ya tiene una parte que son las raíces, donde se afirma, que es la memoria general de los datos que fuimos adquiriendo a medida que vivíamos, no solo de lo que estudiamos, ya que es un conocimiento integral, total de nuestras vivencias y también la de otros por medio de la lectura de sus obras.
Las raíces se fueron haciendo cada vez mas fuertes y dieron paso a que la sabia mantenga la vida del resto haciendo que armonicen cada uno con sus funciones, las combinó para fortalecer y esas sales minerales se transformaron en complejas células, es como nuestra imaginación que trabaja con esos nutrientes de la sabiduría que se llaman datos esenciales que sirvieron para elaborar complejas deducciones y extrapolaciones de conceptos abstractos, millones de veces mas perfeccionados que cuando comenzaron con una suma de palotes.
Un encadenamiento lógico es: si se atiende se puede entender, si se entiende se puede llegar a aprender y si se aprende es posible que se llegue a saber.
Atender --> entender --> aprender --> saber ¿ Es solo eso ? Si, pero no es tan fácil ya que se puede decir que solamente si sé explicar a otra persona, lo que creo saber y ésta entiende, entonces si puedo decir que yo SE. Si no soy capaz de hacerlo y la otra persona no pudo por lo menos entender, entonces NO SE.
“Lo que pasa es que yo me entiendo” No, lo que pasa es que si no sos capaz de hacerte entender y comprender, no sabes. No hay que buscar excusas.
“Lo que pasa es que yo lo se para mi y con mis palabras” No, lo que pasa es que todos debemos tener los mismos códigos de interpretación, y si no sabes hacerte entender es por que no sabes.
Saber un tema es cuando uno puede explicarlo a otros y éstos entenderlo.
Aquí es donde se vuelven importantes los grupos de estudios (no los que se forman en clase, esos son grupos para perder el tiempo), un integrante explica y los restantes preguntan, luego se van cambiando los roles para que todos tengan la oportunidad de explicar.
Cuando un compañero va y le pregunta a otro algo que no ha entendido o simplemente ignora, ¿ quién es el que aprende ?, por supuesto, aprende el que explica, el otro recién entra en la etapa de entender, en consecuencia, cuanto mas explique mas aprende.
Organizando el árbol:
El tronco se construye con las palabras que fuimos anotando como importantes en el “índice” final de cada apunte cuando lo fuimos armando, esa era la finalidad, poder luego construir el tronco, lo mas importante hace de sostén al resto.
Las ramas se forman con palabras que se pueden considerar de 2ª importancia o generadoras de otras.
Todo se arma en un esquema (papel y lápiz) y de cada palabra importante del tronco se sacan flechas cortas hacia las de 2ª importancia, las ramas, con lo que se forma un diagrama
que debe memorizarse. Si se memoriza o no hay garantías de seguir un orden, por algo Dios nos ha dado la memoria, para usarla.
Pero no debe preocuparnos tan poca cosa ( ¿ poca ? si apenas puedo recordar mi número de teléfono ) es apenas el principio y luego se pone mas lindo.
Las hojas ¿ dónde están las hojas ? , a nuestro árbol le faltan las hojas, bueno eso es lo mas simple para algunos y lo mas difícil para otros, las hojas son nuestra imaginación, nuestra labia, la palabrería que seamos capaces de producir con todo lo que hemos leído y podamos adornar las explicaciones, el “guitarreo” como vulgarmente le decimos. Entre dos estudiantes podremos haber formado el mismo tronco y las mismas ramas pero seguramente no tendremos las mismas hojas y allí está la diferencia imaginativa y la velocidad o intelecto aplicado.
Aunque parezca raro esta es la parte mas difícil, aquí aparece el ingenio, la picardía y se necesita todo lo que hemos leído del tema y de los temas conexos.
No me digan que también se necesita suerte, ya que a la suerte la fabricamos nosotros creando las oportunidades y estas se forman con conocimiento.
¿ Pero entonces todo se reduce a memorizar ? No, nada de eso. Solo se aplica en los primeros esquemas explicativos con uno mismo, con el espejo, con el hijo que es un bebé (los otros salen corriendo) o con el gato, luego se produce lo que denomino la Comprensión de saber y lo de la memoria queda atrás, de tal forma que uno puede comenzar a explicar desde cualquier parte y no en forma mecánica y esquemática. (Un secreto: ningún profesor aprueba a alguien cuando se da cuenta que está recitando un esquema y no es algo que va o está elaborando)
Hace treinta años que enseño matemática, trigonometría, y se los cuarenta teoremas como si los hubiera estudiado ayer, pero no de memoria, solo los títulos y en algunos casos debo leer el programa para saber cual debo enseñar. No es que sea un genio, solo que aprendí a estudiar a muy temprana edad y mi capacidad de análisis se fue incrementando, los “árboles” de c/u están en mi memoria general y lo único que debo hacer es deducir lo que se espera que haga.
La capacidad de analizar no tiene nada que ver con el árbol, pero como la he mencionado solo puedo decirles que se relaciona con las preguntas: ¿Cómo? , ¿Cuál? , ¿Qué? , ¿Con qué? y ¿Por qué?
Preguntas que uno se hace al ir estudiando un problema o un planteo de estructuras, nada de otro mundo y tremendamente útiles a la hora de exponer lo que se pretende que sepa.
El método está diseñado para que se utilicen la mayor cantidad de sentidos posibles y continuamente nos estemos haciendo preguntas de control y análisis, es decir no dejarnos adormecer con lo simple y cómodo. Las montañas se escalan con esfuerzos y riesgos, nadie sube en helicóptero hasta la cima, el conocimiento no se compra, hay que ganárselo.
Profesor Juan José Luis GIL
