Cocina de Campaña Ferroviaria

Cómo construimos la Cocina de Campaña

Tenía dos hermanos como alumnos en el 4º de Electromecánica, el varón de 16 años y la hermana 1 ó 2 años mayor, de condición muy humildes, pero con unas ganas de progresar que daba envidia.
Nunca se hicieron notar, mas bien tenían un perfil bajo, posiblemente por su condición social y económica pero con una educación que mas de uno quisiera tener.
Una de mis pocas virtudes, y que a la larga me trajo varios problemas, es que nunca hice diferencia de ninguna clase con mis alumnos, el hijo del médico o del peón eran iguales, para mi eran alumnos sin títulos ni honores de otros y debían ganarse el conocimiento y la aprobación de la materia.
 
Pero estos dos hermanos no estaban para realizar gastos extraordinarios en la preparación del trabajo práctico final, el que a todos los alumnos exigía por igual dentro del plan de capacitación aprobado.
¿ Cómo hacer para no herirlos y lograr que hagan algo interesante sin mayores gastos ? Ambos formaron un mismo equipo (hasta cuatro alumnos era permitido) y nadie mas, nunca pregunté si ellos se excluyeron solos o los habían dejado de lado por razones económicas. Lo primero que presentaron para hacer era un sistema de lámparas para mesas o escritorios eléctricas de 12v a baterías, las rechacé por no ser algo novedoso y cuando pregunté por qué habían elegido ese trabajo, me contestaron que ellos no tenían energía eléctrica en su casa, que se alumbraban con faroles y candiles para estudiar.
 
Hablé con el vicedirector y me contó la historia de los hermanos, que eran muy humildes y hasta le parecía que no comían todos los días, que trate de ayudarlos sin ofenderlos, no era fácil, debía exigirles como al resto pero evitar que se sientan mal, ya demasiados problemas tenían y luchaban silenciosamente para seguir adelante. Tenía una semana para encontrar la solución.
Consulté a varios profesores sobre los hermanos, una profesora que era delegada al gremio docente y muy “doctora” me dijo – dejalos que se arreglen, no podemos andar de niñeros – claro es muy simple decirlo y recién me di cuenta por qué era la primera en hacer huelga y que faltaba por “enfermedad” muy seguido.
 
Las cosas no se dan de casualidad y camino a mi casa me encontré con un viejo guarda de tren sentado en la plaza frente a la escuela, fuimos amigos en un tiempo luego dejé de verlo por mi trabajo, así que me senté a su lado y charlamos un buen rato. Cuando nos despedimos y recordando los viejos tiempos cuando nos sentábamos a matear, contar las andanzas de la semana y charlar de bueyes perdidos, me acordé de algo y de inmediato me dije “Las casualidades no existen”
 
Lunes siguiente llamé a los dos hermanos y les conté la historia de la cocina de campaña ferroviaria, que yo había visto funcionar hacía mas de 30 años, si estaban interesados solo debían mejorarla en algo y ya tenían el práctico para realizar. Así es la historia de cómo se reactivó una vieja idea de los ferroviarios argentinos, por lo menos del Ferrocarril Gral. Belgrano del norte de Santa Fe.
 
Construcción: Consiste en un tambor de 20 litros metálico, de esos que traían aceite o grasa para automotores, un palo de escoba ( o similar cilíndrico), un clavo de 1 ½ “ y bastante aserrín de madera ( que en los aserraderos y carpinterías te regalan por toneladas ), también si se consigue carbonilla se puede usar, pero no es imprescindible (de esa que queda en el piso de las carboneras y se tira).
 
Lo primero es cortar la tapa del tacho o tambor, tratando de no dejar rebordes que puedan lastimar, luego se le hace una perforación en un costado de la base para que pueda entrar uno de los palos de escoba (casi justo, que sea casi ajustado).
 
Luego se corta el palo de escoba en dos partes, uno del alto del tambor o “tacho de 20” como los conocemos, mas unos 20 cm y el otro largo como el radio del tacho mas unos 10 cm.
Al primero, el mas largo, en uno de sus extremos se le clava un clavo bien en el centro y luego se le corta la cabeza; al segundo, el mas corto, en uno de los extremos se le hace una perforación para poder introducir el clavo, de tal forma que queden en 90º por sus extremos.
 
 CCF-1 
 
En el gráfico se nota perfectamente el encastre de los dos palos cilíndricos por uno de sus extremos, que deben poder sacarse con toda comodidad, ya que el clavo metido en la perforación solo sirve como guía y para evitar desplazamientos.
 
Armado: 1º Se colocan los palos, primero el horizontal (inferior) y luego se encastra el vertical (central) quedando en lo posible en el centro del tacho.
2º Luego se llena de aserrín seco y se va apisonando, que quede bien compacto, hasta 2 cm del borde y se tapa con algún polietileno para evitar que el aserrín absorba la humedad del ambiente.
3º Se hace un hisopo o mecha con un alambre y en la punta un trapo para prender fuego en el centro cuando quiera usarse.
 
Funcionamiento:  Para ponerla en funcionamiento se saca con mucho cuidado haciendo breves rotaciones hacia ambos lados primero al palo vertical, luego de la misma forma al inferior horizontal.
            Debe quedar armada (razón para compactar bien el aserrín) una chimenea (Vertical) y un respiradero inferior (Horizontal) como se ve en el gráfico al sacar los palos cilíndricos (si fueren cuadrados no se podrían aflojar con facilidad y siempre se rompe la parte superior)
 
            Por la parte superior de la chimenea se le hecha un chorrito de Gasoil y con el hisopo mojado con gasoil, alcohol o nafta se le prende fuego y se introduce con cuidado por la parte inferior para poder prenderla. Una vez encendida y que se mantiene la llama o la brasa al pasar el tiempo ya puede utilizarce durante unas 20 horas mas o menos.
 
Se descuenta que en la parte superior se debe colocar una rejilla de hierro para poder poner lo que se va a calentar o cocinar.   Costo de funcionamiento CERO.
 
Lo novedoso de los hermanos fue hacer unidades mas pequeñas, para que duren de una a dos horas prendidas y de fácil transporte. Posteriormente y por razones particulares la hermana debió abandonar la escuela que reinicia dos años después y en esa oportunidad usando la cocina de campaña fabricó un Horno Portátil que mas adelante veremos.
 
Ya pueden Uds. Fabricar su propia cocina de campaña con gasto nulo y muy útil sobre todo en invierno o donde el combustible sea caro y haya algún aserradero o carpintería a mano.
 
 
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