Agua Sana

AGUA “SANA”       Desde el punto de vista Biofísico


            Ponencia de Peter Gross, sobre la técnica GIE para mejorar la calidad del agua, delante del Congreso Médico SAGEM en Interlaken. Sobre lo decisivo que es para nuestra vida y nuestra salud tener el agua correcta, no desde el punto de vista químico, sino del biofísico.

 
¿Sabían ustedes, que cada materia tiene su propia frecuencia atómica o molecular, condicionada por el material, y que ésta se transmite a organismos vivos si el contacto es prolongado? Imagínense una pastilla. Esta pastilla actúa como una emisora de radio ultrasónica, que emite su programa, que a su vez no es más que la melodía de su frecuencia molecular, en un radio de 5 mm. Si usted coloca esta pastilla durante un cuarto de hora en su brazo o en su pierna o la fija con cinta adhesiva a la cadera, la frecuencia de la pastilla, y con ella su efecto, penetrarán en usted gracias al contacto con la piel. A menudo se suelen vender las pastillas empaquetadas de forma que estén selladas entre aluminio y un plástico transparente. Ustedes pueden coger una pastilla así empaquetada y, sin abrir el envoltorio, colocarla con el lado del plástico transparente sobre una parte de su cuerpo, manteniéndola así fijada durante un cuarto de hora. La frecuencia molecular, y con ella el efecto del medicamento, penetrarán en usted, dado que el grosor del envoltorio es inferior a 5 mm. Es comparable a las ondas de radio, que traspasan puertas, paredes y ventanas de vidrio. No penetra la sustancia, sino solo su efecto, en cierto modo de forma homeopática. A continuación ustedes podrán meter las pastillas otra vez en su paquete, y al día siguiente utilizarlas nuevamente en lo que a frecuencias se refiere, es decir su efecto, claro está, siempre que la fecha de caducidad indicada en el paquete no haya pasado. Sin embargo, si ustedes tragan así una pastilla y por tanto la consumen, el contacto del medicamento con el interior de su cuerpo también es inferior a 5 mm, de modo que la frecuencia molecular=efecto también entra en su cuerpo. Este consumo de pastilla tiene frente al tratamiento "meramente" homeopático como única ventaja el ahorro de un cuarto de hora. Eso es todo.
            ¿No lo creen? Dejen que alguien les frote la planta de un pie con un diente de ajo. Al cabo de dos o tres minutos comprobarán el olor a ajo en la parte interior de su muñeca. ¿Siguen dudando?
Entonces piensen en lo que pasa con las altas potencias homeopáticas. La sustancia efectiva ni siquiera llega a entrar en el cuerpo, porque en el preparado ya no es existente como materia. Su efecto, sin embargo, sí lo es, siempre que haya elegido el preparado homeopático correcto, que por tanto podrá entrar en resonancia con su cuerpo de acuerdo con el principio de similitud.
Pero esto no solo funciona con pastillas o con medicamentos, sino en general con cualquier materia, con la que se tenga un contacto cutáneo prolongado, bien sea exterior como interior, por ejemplo también con fruta y verdura, pescado, carne, fiambre, queso, todas las bebidas y naturalmente también con agua, independientemente de si la beben o si se bañan en ella.
            En imágenes impresionantes el investigador japonés Masaru Emoto ha conseguido hacer visible la valencia biológica del agua así como las repercusiones biofísicas tan terribles en todo el mundo respectivamente la destrucción de la estructura del agua.
            El que desee profundizar más en este tema, puede ponerse en contacto con los organizadores del simposio del agua que se celebra anualmente en Lucerna, en el que participan investigadores del agua internacionales. La dirección ó informaciones generales en español sobre el tema del agua, puede pedir bajo www.agua-viva.info. Además, a principios del próximo otoño la bióloga milanesa de fama mundial Enza Ciccolo llevará a cabo en Arbon, en el Lago de Constanza un cursillo intensivo bajo el título "Aguas de luz y sus poderes curativos", dirigido especialmente a médicos, dentistas y naturópatas.
 
La molécula de agua
 
            No hay libro de texto, ni profesor de química de cualquier nivel que no indique como H2O la constitución de la molécula de agua y después no explican las anomalías que se presentan, directamente las ignoran pasando a otro tema. Con mis colegas discutíamos siempre sobre lo mismo y siempre terminaban en “…si en los textos no lo dicen es porque no es así…”, por supuesto a mis alumnos les explicaba el problema como yo lo entendía, H2O es solo la estructura o fórmula mínima de agua y que debería ser una macromolécula con no menos de seis unidades mínimas unidas o múltiplo de seis a los efectos de que concuerde con la estructura visible de los cristales de nieve.
  AG-1          Es realmente un problema que debió ser solucionado hace tiempo, el agua es líquida y sin embargo su pm. (18) es menor al del H2S pm. (34) que es gaseoso o del HCl de pm. (36,5) que también es gaseoso, entre otros.
            Su comportamiento es raro, en el punto de fusión, un gramo de agua absorbe 79,7 calorías sin aumento alguno de temperatura; y en el punto de vaporización, un gramo de agua absorbe 539,4 calorías antes de que su temperatura vuelva a aumentar. Inexplicable para una simple molécula, pero entendible si se tratara de una macro molécula que debe separarse en sus componentes.
           
Luego tenemos su propiedad disolvente o capacidad para diluir naturalmente a otros elementos y/o compuestos, que solo es entendible si consideramos la posibilidad de que la macromolécula de estructura espacial sea capaz de colocar dentro de ella a otras moléculas o átomos sin reaccionar con ellos, solo “disolverlo”.  El ejemplo clásico es el de la taza de café, que se quiere beber bien dulce y se le colocan varias cucharadas de azúcar, siendo lo normal solo dos y las restantes no endulzan mas, puesto que no se disuelven y quedan en el fondo de la taza.
Si todo esto no fuera poco, también tenemos que nuestra cristalina agua que tomamos todos los días, es una sopa de distintos isótopos e iones, entre los que aparecen el Deuterio o “agua Pesada” y el Tritio o “agua superpesada” que desgraciadamente no son nada saludables. El Deuterio D2O es biológicamente inerte, no sostiene la vida. (Prof. Juan J. L. Gil)
 
 
La importancia del agua en siglos pasados
            Desde la antigüedad hasta la edad media, la balneología, es decir, la ciencia de curación mediante agua, fue considerada como la base para una curación global. Pero dado que esto no daba muchos ingresos, se fue desarrollando el camino hacia la química. Terapeutas interesados en la curación global ya van por otros caminos.
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            Ya en tiempos, el cura Kneipp tuvo tales éxitos con sus terapias de agua, que originaron la resistencia de médicos ortodoxos y la intervención de instituciones públicas, así como prohibiciones y restricciones por parte de la iglesia. Estos éxitos ya fueron posibles en unos tiempos, en los que el agua aún no estaba tan contaminada con información como lo es ahora a consecuencia de fuerte industrialización y la gran demanda de productos químicos. Se intentó impedir la propagación de sus conocimientos acerca de la curación con agua. Sin embargo, Kneipp se impuso con su labor a la repartición de las concesiones de prebendas eclesiales y estatales.
 
 Las personas que supieron liberarse de la dependencia financiera de grupos de interés siempre han   sido un incordio para los poderosos de esta tierra, porque les quitaban parte de su poder. Una y otro vez llamaron a Kneipp, un curador poco convencional, un chapucero o desdeñosamente decían que era un doctor de agua poco serio, y así sufrió lo que hoy en día es parte integrante de la vida de numerosos practicantes de métodos curativos alternativos.
            Sin embargo, hoy en día el efecto curativo global que el agua poseía antaño ya es muy limitado. ¿Por qué contiene el agua hoy en día información nociva para los seres humanos?
Imagínense que preparamos un medicamento en forma homeopática con agua. Para ello mezclamos una pequeña cantidad de sustancia de medicamento de origen animal, vegetal o mineral, es decir, de ningún modo sustancias químicas, con exactamente la misma cantidad de agua. En esta mezcla el porcentaje de medicamento contenido es exactamente el 50%. Escrito como fracción, ponemos un uno en el numerador y un dos en el denominador. Después quitamos el 90% de esta mezcla y sustituimos la cantidad sustraída por agua pura. Vertimos ambos líquidos en una probeta y la agitamos cien veces de manera rítmica. De la solución así obtenida solo una vigésima parte es medicamento, o sea que un dos y un cero en el denominador. A continuación repetimos la operación sustituyendo el 90% de la solución obtenida por agua pura y agitándola nuevamente. La solución obtenida tras esta segunda fase de agitación ya solo contiene una doscientosava parte de medicamento. Si se continua repitiendo este proceso, tendremos después de la trigésimo tercera vez en el denominador un dos seguido de veintitrés ceros. Mientras tanto, la dilución de la solución ya es tan alta que ya no queda ni un único átomo de la sustancia del medicamento. Sin embargo, este medicamento sigue siendo plenamente efectivo. Más aún, se sigue con el procedimiento de dilución, llegando hasta cincuenta mil ciclos, es decir un denominador con un dos y cincuenta mil ceros. En otras palabras: se ha diluido la cantidad de una sustancia de medicamento con todo un océano de agua. Y la sustancia sigue efectiva aún cuando ya no se contenga. Esto no solo se puede observar mediante el efecto sobre sistemas biológicos, es decir humanos, animales y plantas, sino que también es físicamente mensurable. Para ello se mide con un espectrómetro, que mide desde cero hasta la zona de megahercios, las frecuencias contenidas en el agua que se pueden atribuir exactamente a las frecuencias moleculares de las sustancias empleadas para la preparación de la solución homeopática y ya materialmente inexistentes.
            Ahora piensen que, además de los restos normales, también expulsamos restos no digeridos de pastillas, jarabe contra la tos, píldoras anticonceptivas, sustancias opacas, psicofármacos y muchas más cosas, que son conducidos al mar pasando por el inodoro, plantas depuradoras de agua y ríos, y a esto se unen fungicidas, herbicidas y pesticidas procedentes de la agricultura.
Así son 12.000t de plomo, 7.000t de cadmio altamente tóxico, y 5.000t del aún más tóxico mercurio las que tan solo de los países del oeste de Europa llegan al mar del norte, y solo hemos nombrado estos tres metales pesados como representantes de todos los que hay. Los hogares y la industria química aportan cientos de miles de sustancias más.
 
            Hace ocho años se habían registrado ya más de trece millones de combinaciones. Si estas sustancias se mezclan en los océanos con una inmensa cantidad de agua, se producen mediante el viento y las olas en el mar potencias altísimas, igual que en el laboratorio mediante el proceso de agitación, y sus efectos son igual de fuertes que los de los productos homeopáticos, pero naturalmente no deseados. Aún no nos podemos ni imaginar lo trágico que es esto.
 
El alcance total resulta de que las nubes, que se han formado por evaporación de los océanos, dejan caer este efecto homeopático en forma de lluvia sobre las frutas y verduras. Las sustancias conducidas a los mares imponen al agua su huella dactilar. El vino de uvas, que ahora naturalmente también tienen los efectos del plomo, cadmio, mercurio y la píldora anticonceptiva, a su vez también portará estos efectos. Si de esto producimos coñac, los efectos homeopáticos naturalmente seguirán allí también, al igual que en un grappa, armañac, aguardiente, vodka, cálvadoz, etc.
 
            Y así sigue: las vacas pastan en las dehesas la hierba contaminada con información para poder dar suficiente leche. De ésta elaboramos más tarde mantequilla, nata, queso fresco, yogurt y queso, que están igualmente contaminados con información. Al igual que nosotros, los seres humanos, los animales se componen en un 70% de agua informáticamente contaminada, la cual había caído previamente sobre la tierra en forma de lluvia y se había filtrado, para emerger nuevamente en manantiales y la que, una vez pasada por las plantas depuradoras, en las que es química y físicamente filtrada, nos es suministrada como agua de alta calidad, pero que no fue depurada de información. Cuando comemos carne, comemos con ella los efectos de todas las sustancias que en algún momento llegaron hasta el mar. Todo lo que comemos y bebemos está contaminado con información, debido al trato demasiado despreocupado que hemos dado al agua.
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            Hace aproximadamente medio siglo, el guardabosques austriaco Victor Schauberger obtuvo conocimientos nuevos y pioneros gracias a su genialidad a la hora de observar la naturaleza. Entre otros el descubrimiento de que el agua es capaz de autodepurarse, tanto física como químicamente.     De modo que en la naturaleza se autodepura también de informaciones mediante turbulencias que se encuentra en los recorridos de ríos y riachuelos naturales.
            Se podría borrar la información nociva mediante rayos X, pero se generarían nuevas combinaciones tóxicas. Se podría solo magnetizar el agua o tratarla con rayos láser, pero estos tratamientos tampoco serían los apropiados.
            Para poder borrar información, hay que aportar energía. Se puede borrar la memoria del agua calentándola a 400ºC, lo cual es un proceso muy efectivo, pero también muy costoso, porque no sólo requiere un consumo de energía enorme, sino además una caldera a presión muy cara. Parece que de momento el método más efectivo y al mismo tiempo libre de efectos secundarios es un proceso de politurbulencias extremas copiado de la naturaleza. En el se le somete al agua física y químicamente a un proceso de depuración similar al natural, para lo que una simple turbulencia no es suficiente para borrar toda la información. Expresándolo de forma sencilla: las turbulencias son necesarias para la formación de agua viva, y cuanto más intensivas sean las turbulencias, más efectiva es la autodepuración del agua.
 
La activación del agua con la técnica GIE
 
Siguiendo la receta de éxito de antiguas culturas altamente desarrolladas me he fijado mucho en el pasado para desarrollar la técnica de activación del agua GIE. Fue recoger antiguos conocimientos, en su mayoría ya casi olvidados y que en parte hasta datan de la época clásica antigua, y encajarlos con los resultados de investigación mas recientes, y vinculando todo ello a la ética de exclusión, limitando lo que técnicamente se podría hacer estrictamente a lo que según una buena conciencia corresponde moralmente al plan creador de Dios.
 
            El resultado es una tecnología soberbia, que hasta ahora es mundialmente única: el activador de agua GIE. En muchas revistas de ciencias naturales nacionales e internacionales se han hecho reportajes sobre esto.
La revista alemana "ZeitGeist", editada en Stuttgart y que es considerada como foro interdisciplinario para nuevos caminos dentro de la ciencia, la medicina, el arte y la filosofía, sacó en su edición 3/2000 una lista de 38 sistemas biofísicos de tratamiento de agua existentes en el mercado de habla alemana. En ella aparece el activador de agua GIE como el único aparato que reúne 14 diferentes principios activos, mientras que los otros 38 aparatos listados solamente trabajan con 2 ó 3 principios activos. Mientras tanto son 15 principios activos diferentes los que actúan en el activador del agua GIE, copiados de la naturaleza mediante observación, y de los que 5 son técnicas diferentes de turbulencia, que actúan simultánea y conjuntamente.
 
            Del método elegido depende el grado de efectividad, es decir, la durabilidad del borrado de las informaciones de sustancias nocivas.
            Según los últimos conocimientos, parece que la forma más efectiva consiste en primer lugar en un potente remolino electromagnético autogenerado por el fluir del agua, debido a la construcción, que cambia varias veces el sentido del giro, combinado con una intensiva turbulencia mecánica, y que no funciona con electricidad técnica, pero sí dispone de una especial y potente forma de magnetización del agua. Y este agua, una vez limpiada a fondo de su huella dactilar física, es dotada y energetizada con miles de informaciones naturales útiles, para así poder comenzar una nueva vida de manera óptima. Su calidad biológica es suprema, sobre todo gracias a su alto porcentaje de agua casi cristalina. Todo esto lo he realizado en el activador de agua GIE. Este agua ha de ser considerada como biológicamente de alto grado de efectividad, independientemente de su procedencia. Además sabe mejor que el agua del grifo del que se obtuvo.
 
            Investigaciones científicas han dado como resultado que mediante filtración se pueden eliminar las sustancias tóxicas, pero que seguimos bebiendo las millones de frecuencias=efectos en sentido homeopático, que el agua mantiene archivadas en su memoria. No nos perjudican las sustancias que permanecen en el agua, sino sus frecuencias desfavorables.
            Tenemos que tomar nota de que el agua es capaz de archivar informaciones, tanto las infecciosas como también las curativas, y de pasar las mismas a otros organismos biológicos, de modo que éstas tienen un efecto curativo o infeccioso, dependiendo de la valencia biológica. Esto se ha podido probar claramente con un espectrómetro que mide de cero hasta al menos la zona de megahercios. Igualmente cada sustancia, es decir, también y en especial el agua, contiene una llamada energía sustancialmente fina. De esto no cabe duda, aún cuando hasta la fecha no se hayan podido desarrollar instrumentos de medición con la escala contrastada, porque estos conocimientos son tan nuevos, que el interés económico para ello aún no es lo suficientemente grande, y por eso no se ha podido medir con precisión.
            Un hecho "lógico" se entiende como un hecho aparente, probado, fiable y que corresponde a la realidad. Sin embargo el significado original de la palabra "mítico" no es "legendario, "producto de una fantasía", sino que quiere referirse a una realidad espiritual e inmaterial, de la cual la ciencia actual de pensamiento exclusivamente material solamente es capaz de ver el reflejo concentrado en el espacio tridimensional. Pero la dimensión inmaterial es capaz de manifestarse en el espacio tridimensional y así ser visible para los humanos. Los griegos llamaban a éste hacerse reconocible de lo divino "mitos", que traducido en el sentido equivale a "revelación". Para las antiguas culturas altamente desarrolladas, el conocimiento de los efectos de mundos y seres superiores era algo completamente natural.
            Los desarrollos importantes siempre fueron inventados por visionarios, como ideas provenientes de mundos superiores. Personas sensibles notan claramente que en el activador de agua GIE se reúnen espíritu y materia, y se les abre la vista a lo que se llama vida. Para las personas que se limitan a razonar, el efecto del agua es solo físicamente mensurable. No son capaces de captar la revelación oculta detrás. El agua GIE difiere totalmente de la norma de otras aguas, debido a que sus parámetros fueron físicamente alterados.
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            Como puede ver, la memoria del agua, definitivamente demostrada por vez primera por el científico francés Jacques Benviste, posee millones de posibilidades de almacenamiento para frecuencias de todo tipo, o sea que también para las nocivas. El efecto globalmente curativo que el agua poseía en aquellos tiempos ya no existe si ésta no es sometida a un proceso de regeneración biofísico.
            Algunas personas creen, que la naturaleza ha dotado al cuerpo humano de tal manera que solo se coge del agua las frecuencias=efectos que son buenos para él. ¿Entonces como se explica que uno se puede dañar con agua no adecuada? Es evidente que nuestro cuerpo absorbe todas las frecuencias, buenas o malas. Razón más para consumir solo agua sana desde el punto de vista biofísico, no del químico. El efecto globalmente curativo se basa en las correspondientes frecuencias naturales positivas con las que el humano entra en resonancia. Similar es el efecto exitoso de la homeopatía. Así también es con la neuroterapia. Si el neurólogo administra al enfermo la frecuencia precisa, el fenómeno curativo inmediato se puede explicar también solamente con la resonancia del enfermo con la frecuencia correcta de la sustancia curativa.
            Del mismo modo la Dra. Enza Ciccolo, una bióloga milanesa, pudo demostrar con un espectrómetro de infrarrojos que en Lourdes (sur de Francia), en Fátima (Portugal), en el lugar de peregrinación Medjugorje (Bosnia), en el lugar de peregrinación mariano Montichiari cerca de Brescia (norte de Italia) y San Damiano situado cerca de Piacenza (Italia), las fuentes curativas, que ella llama "aguas de luz", contienen las frecuencias de los siete colores del arco iris, cada una en diferentes proporciones. La Dra.Ciccolo obtuvo la confirmación científica de las propiedades extraordinarias de diferentes laboratorios universitarios en Italia. El tejido humano sano tiene un patrón de vibraciones mensurablemente diferente al del tejido enfermo. Esto también se puede observar en órganos interiores. Gracias a su larga experiencia, la Dra.Ciccolo a menudo es capaz de decir a las personas enfermas cuál es la frecuencia en especial que necesitan para curarse, y ya puede predecir en cada caso la fuente curativa que les curará. Según las observaciones de la Dra.Ciccolo, humanos, animales y plantas entran en resonancia con las vibraciones fuertes de las aguas de luz, porque éstas pueden corresponder con la frecuencia sana de tejido vivo y reconducir al ser vivo en cada caso a su frecuencia original. La Dra.Ciccolo supone que por todas partes de la tierra hay fuentes de agua de luz, que son resonantes con las frecuencias del espectro de la luz, pero que aún no han sido investigadas al respecto. Ella está convencida, de que el efecto de estas aguas no depende de una creencia especialmente religiosa, sino que estas aguas simplemente consiguen armonizar vibraciones energéticas de la naturaleza exterior (macrocosmos) con los ritmos interiores naturales (microcosmos), y que de este modo se crea un estado especial que hace sonar algo que nosotros denominamos como paz interior o también sagrado.
            Lo mismo pasa con los efectos positivos del agua GIE, que en el fondo no son más que las consecuencias físicas del ser humano entrando en resonancia con las miles de miles de frecuencias naturales positivas que contienen el agua GIE que él consume. Humanos, animales y plantas pueden entrar en armonía con las frecuencias del agua GIE gracias a su alta energía y su patrón fuerte de vibraciones, porque estas frecuencias corresponden con frecuencias sanas del tejido vivo y reconducen al ser en cuestión a sus frecuencias originales, sin tener que emplear química, sin efectos secundarios, simplemente con agua, que no solo la consume a gotas, sino también bañándose en ella, sea en el baño o incluso en piscina.
            Regularmente nos enteramos de usuarios de la tecnología GIE que tras seis a ocho semanas de consumo han podido comprobar con unos análisis de sangre un aumento de glóbulos rojos en un 20%. Como cada glóbulo rojo es un portador de oxígeno, y eso significa un aumento de oxígeno del 20%, el aumento en vitalidad y resistencia parece comprensible. Estos resultados se ven confirmados por otros análisis de sangre, que se llevaron a cabo paralelamente por el sistema de campo oscuro según Enderlein, así como por mediciones de la presión parcial del oxígeno en la sangre. Así no es de extrañar que haya corredores que al año de haber empezado a vivir con agua GIE consiguen correr la distancia de maratón en un cuarto de hora más rápido. Esta mejora extraordinaria se debe al oxígeno adicional en la sangre. Y eso que el agua GIE no es ningún medio terapéutico, sino solamente un alimento sin aditivos. Pone en forma, aumenta la vitalidad y así aumenta el sentirse bien.
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 Cualquiera puede comprobar que el calentamiento del agua en sistemas de calefacción es un 20% más barato si se hace con agua GIE, debido a la estructura física alterada. Y el tiempo que pasa antes de tener que añadir agua caliente a un baño en la bañera también se triplica o incluso cuadruplica, dado que le agua GIE se enfría mucho más lentamente, y eso es mensurable. Esto son solo unos ejemplos de una larga lista de anomalías, en las que la física tradicional puede medir los fenómenos individuales sin dejar lugar a dudas, pero que aún no tiene explicaciones para estos resultados.

Autor: Peter Gross (Ingeniero, físico, investigador)

Más información:
Agua Viva, Marion Kuprat
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