En la sección Tecnología uno espera encontrar información de lo último que ha salido al mercado o de los laboratorios de investigación, pero no va a ser una constante, hasta se podría decir que sería una rareza que se brinde únicamente el último adelanto tecnológico. Algunos dirían sofisticado.
Siempre me ha llamado la atención cuando escucho a estudiosos y periodistas utilizar tranquilamente el término “sofisticado” . Si viviéramos en Inglaterra o en los Estados Unidos es aceptable, pero nosotros no somos anglosajones y nuestro idioma no es el inglés.
Un sofisma es un argumento capcioso o aparente con que se pretende demostrar que lo falso es verdadero. También tiene la acepción de falso razonamiento expuesto con el propósito de engañar. En consecuencia se concluye que algo sofistico o sofisticado es algo aparente, fingido con sutileza. No lo inventamos nosotros, viene de la antigua Grecia, siglo V antes de Cristo.
Existen tecnologías que datan de los siglos anteriores y que hemos dejado de lado por “viejas” simplemente, como si ello fuera suficiente para descalificarlas. Muchas han sido superadas, otras olvidadas y otras nos son desconocidas por no saber como se aplicaban. No quisiera incursionar por las que necesariamente parecen imposibles por cuanto no sabría explicarlas, pero podemos notar sus efectos…

