Temas educativos

El hecho de haber estado treinta y tres años, y un poco mas, dictando clases en el nivel secundario, tanto en escuelas medias diurnas para adolescentes como también en medias nocturnas para adultos, me da un cierto respaldo y experiencia que no se aprende en los libros ni en ninguna universidad.

He pasado por todas las etapas de la docencia y en todas he aprendido algo, no solo de los cursos realizados, que en contadas ocasiones sirvieron para algo, sino que hasta he aprendido muchas cosas de mis alumnos. No hablo de convivencia, eso es natural y si debo aprender a comportarme o a convivir a partir de mis educandos mejor hubiera sido dedicarme a ser Guardabosque en el lejano sur, solo aquellos que no saben de que hablan expresan tamaña barbaridad. Bueno hoy está de moda decirlo.

Publiqué varios libros para mis alumnos pero nunca me vieron consultar o copiar de libro alguno en mis clases de Matemática, de Física, de Química, de Merceología, de Procesos Productivos o de Cosmografía, el profesor que necesita un libro para dar clase, no es profesor, es otra cosa que va solo por un sueldo.

Como podrán ver, no soy muy simpático en mis apreciaciones, nunca me interesó serlo, si algo es blanco seguirá siéndolo y si es negro tampoco tiene que cambiar, las zonas grises nunca me gustaron.

Agradezco a los mas de siete mil alumnos que he tenido por todo lo que me permitieron que les enseñe, por los momentos en que juntos hicimos grandes trabajos, viajes e investigaciones. Por los premios y reconocimientos que obtuvieron, y en especial a aquella niña ciega para la que inventé y construí un pizarrón especial así ella tendría la posibilidad de “ver” las representaciones gráficas de funciones y además debí recordar como usar Braille para tomar y corregir sus evaluaciones.

En esta sección trataré de compartir todo lo que aprendí, en muchos casos seguro que no estaremos de acuerdo, pero debo aclarar que nunca nadie me paró en la calle para recriminarme no haberle enseñado lo que correspondía, al contrario.